¿Por qué los murciélagos pueden volar de noche?

Este artículo tiene como tema «¿Por qué los murciélagos pueden volar de noche?» y presenta las características de la actividad nocturna de los murciélagos. Se explica que los murciélagos de la suborden Megachiroptera, con la excepción del género Pteropus, se orientan mediante la vista, mientras que los murciélagos pequeños y los pteropodos se basan principalmente en la ecolocalización. Además, los murciélagos poseen ondas sonoras únicas que no interfieren entre sí, y también pueden detectar la magnetización terrestre para orientarse. Por otra parte, la evolución adaptativa de los murciélagos y las polillas sirve de modelo para los radares y los aviones furtivos de la actualidad.

¿Por qué los murciélagos pueden volar de noche?

Cada atardecer, vemos a un grupo de murciélagos salir de sus escondites y volar por el cielo. ¡Están cazando insectos! Esta «fiesta» dura hasta el amanecer. Durante este período, la mayoría de las aves descansan, y solo unas pocas aves nocturnas, como los búhos, salen a cazar. Sin embargo, los búhos utilizan su visión nocturna, pero, ¿también tienen una buena vista los murciélagos?


La vista de los murciélagos no es tan mala. Excepto la especie Pteropus, todos los murciélagos del suborden Megachiroptera utilizan la vista para orientarse. Sin embargo, los murciélagos pequeños y los pteropodos no dependen tanto de sus ojos, sino de otra habilidad: la ecolocalización. Los murciélagos tienen una estructura especial en la boca y la nariz que les permite emitir ondas ultrasónicas que los humanos no pueden oír. Es decir, estos murciélagos están constantemente haciendo mucho ruido, pero los humanos no pueden oírlo. Cuando estas ondas se encuentran con un obstáculo, se reflejan y llegan a los grandes oídos de los murciélagos, donde se analizan y les permiten conocer su entorno.


Sin embargo, los murciélagos suelen viajar en grupo. ¿No se interfieren entre sí sus ondas sonoras? No. Cada murciélago tiene su propia onda sonora única, y no solo pueden identificarla con precisión en medio del ruido, sino que también pueden localizar su ruta de vuelo y detectar si hay insectos apetitosos por delante. Por ello, las polillas, que están cubiertas de pelos finos que absorben las ondas sonoras, pueden «esconderse» de los murciélagos y evitar ser cazadas. La evolución adaptativa de los murciélagos y las polillas es un modelo para los radares y aviones furtivos modernos.


Además de la ecolocalización, los murciélagos también pueden detectar el magnetismo terrestre y usarlo para orientarse. Gracias a estas habilidades, los murciélagos pueden volar con facilidad en la oscuridad.