Si alguien te pregunta: «¿Cuántos años tienes este año?», y tú respondes: «Tengo 15 años», esta respuesta es correcta, pero 15 es solo una aproximación de tu edad, no es exacta. Si tu amigo también tiene 15 años y quieres comparar vuestras edades, debes saber en qué mes naciste, es decir, deberías decir que tienes 15 años y varios meses para poder comparar, pero sigue siendo una aproximación. Si ambos nacisteis en octubre, entonces debes saber exactamente cuándo nacisteis, es decir, debes especificar la edad exacta en años, meses, días y horas para poder determinar quién es mayor. Si se trata de gemelas, la hermana mayor solo será unas horas o minutos mayor que la menor, por lo que para comparar sus edades, debe ser precisa hasta los años, meses, días y horas.
1 minuto se puede dividir en 60 segundos, 1 segundo se puede dividir en 1/10 segundos, 1/100 segundos y 1/1000 segundos, y así sucesivamente. Sin embargo, no hay necesidad de ser tan preciso con nuestra edad, normalmente basta con decir una aproximación, es decir, cuántos años tenemos. La medición de la altura generalmente se hace en centímetros, mientras que la precisión requerida en la ingeniería gráfica es relativamente alta. Sin embargo, en muchos problemas científicos, es necesario ser muy preciso con el tiempo. Cada hora, escuchamos en la radio la señal de tiempo «Tuuu… Tuuu…», que solo difiere unas milésimas de segundo del tiempo real, y los barcos en alta mar utilizan esta señal para determinar su posición. En la física atómica, se menciona que la vida útil de un «hiperón» es de entre 10-10^ y 10-8^ segundos, lo que es extremadamente breve, y para determinar su edad, debe ser precisa hasta entre 10-10^ y 10-8^ segundos.
Por lo tanto, los momentos que solemos mencionar suelen ser aproximaciones, algunas más precisas y otras menos. En cuanto a qué grado de precisión se debe tener, depende de las necesidades del problema en cuestión. No tiene ningún sentido precisar la edad de una persona en segundos, pero si solo se precisa el «hiperón» en segundos, no se podrá medir su verdadera vida útil. Por lo tanto, el grado de precisión de las cantidades varía según los diferentes problemas. Podemos pensar, por ejemplo, que la precisión requerida para medir la longitud de un cuerpo será la misma que para medir la longitud de una carretera.

